Como se puede comprobar, he añadido en la parte superior de mi blog un reloj.
No es un reloj cualquiera, va contando cada uno de los segundo que ya hemos consumido de este año.
Cada segundo que no volverá, fuera malo, bueno e incluso excelente; Ya es pasado.
Nos podemos derrumbar porque estamos destinados a que el tiempo se nos acabe o podemos triunfar en cada uno de los próximos segundos.
De momento es una de las pocas cosas que está en nuestras manos.
Pero hay que tener en cuenta, que ese reloj seguirá allí, ajeno a sensaciones, irá señalando que se está viviendo ahora, pero no quizá el segundo


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada